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ASÍ PENSABA MARIANO MORENO, EL IDEÓLOGO DE LA REVOLUCIÓN DE MAYO DE 1810

 
 
PLAN REVOLUCIONARIO DE OPERACIONES DE MARIANO MORENO/1810 (Texto completo)
¿POR QUÉ SE OCULTAN LAS IDEAS DEL VERDADERO MARIANO MORENO? Nota de Norberto Galasso
 

ASÍ PENSABA MARIANO MORENO (EL IDEÓLOGO DE LA REVOLUCIÓN DE MAYO)

SOBRE LAS INVASIONES INGLESAS

“Yo he visto llorar muchos hombres por la infamia con que se les entregaba; y yo mismo he llorado más que otro alguno, cuando a las tres de la tarde del 27 de junio de 1806, vi entrar a 1.560 hombres ingleses, que apoderados de mi patria se alojaron en el fuerte y demás cuarteles de la ciudad.”

SOBRE EL JUSTO REPARTO DE LAS RIQUEZAS

"Es máxima aprobada que las fortunas agigantadas en pocos individuos, a proporción de lo grande de un Estado, no sólo son perniciosas, sino que sirven de ruina a la sociedad civil, cuando no solamente con su poder absorben el jugo de todos los ramos de un Estado, sino cuando también en nada remedian las grandes necesidades de los infinitos miembros de la sociedad, demostrándose como una reunión de aguas estancadas, que no ofrecen otras producciones sino para el terreno que ocupan pero que, si corriendo rápidamente su curso bañasen en todas las partes de una a otra, no habría un solo individuo que no las disfrutase, sacando la utilidad que le proporcionase la subsistencia política, sin menoscabo y perjuicio"
(Plan de Operaciones)

A PROPÓSITO DE LOS REALES INTERESES EXTRANJEROS (Se refiere a quienes llegaban para dominar y no a los hermanos de países americanos)

“El extranjero no viene a nuestro país a trabajar en nuestro bien, sino a sacar cuantas ventajas pueda proporcionarse... Miremos sus consejos con la mayor reserva y no incurramos en el error de aquellos pueblos inocentes que se dejaron envolver en cadenas, en medio del embelesamiento que les habían producido los chiches y abalorios. Aprendamos de nuestros padres y que no se escriba de nosotros lo que se ha escrito de los habitantes de la antigua España, con respecto a los cartagineses que la dominaron: ... ‘viéronse estos traidores, fingirse amigos, para ser señores y el comercio afectando, entrar vendiendo para salir mandando’”.
En La Gaceta ante la prepotencia del capitán inglés Elliot, el 16 de octubre de 1810.

Para reproducir citar la fuente Pensamiento Discepoleano

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FRASES DE MORENO QUE EXPLICAN EL POR QUÉ FUE ASESINADO Y HOY LA HISTORIA OFICIAL PREFIERE IGNORARLO

- El hombre es libre, pero en todas partes se halla encadenado"

- "Quiero más una libertad peligrosa que una servidumbre tranquila"

- Un habitante de Buenos Aires ni ebrio ni dormido debe tener expresiones contra la libertad de su país.
    
- ¿Creen que los hijos del país puedan volver a las cadenas? ¿No conocen los enemigos que, aún cuando logren nuestro exterminio, nuestros hijos han de vengar la muerte de sus padres?

- "Es máxima aprobada que las fortunas agigantadas en pocos individuos, a proporción de lo grande de un Estado, no sólo son perniciosas, sino que sirven de ruina a la sociedad civil, cuando no solamente con su poder absorben el jugo de todos los ramos de un Estado, sino cuando también en nada remedian las grandes necesidades de los infinitos miembros de la sociedad, demostrándose como una reunión de aguas estancadas, que no ofrecen otras producciones sino para el terreno que ocupan pero que, si corriendo rápidamente su curso bañasen en todas las partes de una a otra, no habría un solo individuo que no las disfrutase, sacando la utilidad que le proporcionase la subsistencia política, sin menoscabo y perjuicio"
(Plan de Operaciones)

- Desde el descubrimiento empezó la malicia a perseguir unos hombres que no tuvieron otro delito que haber nacido en unas tierras que la naturaleza enriqueció con opulencia y que prefieren dejar sus pueblos que sujetarse a las opresiones y servicios de sus amos, jueces y curas.

- La libertad de los pueblos no consiste en palabras, ni debe existir en los papeles solamente. Cualquier déspota puede obligar a sus esclavos a que canten himnos a la libertad; y este cántico maquinal es muy compatible con las cadenas y opresión de los que lo entonan. Si deseamos que los pueblos sean libres, observemos religiosamente el sagrado dogma de la igualdad.

Para reproducir citar la fuente Pensamiento Discepoleano

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SOBRE LA LIBERTAD DE PENSAMIENTO

“Los pueblos yacerán en el embrutecimiento más vergonzoso, si no se da una absoluta franquicia y libertad para hablar en todo asunto que no se oponga en modo alguno a las determinaciones del gobierno, siempre dignas de nuestro mayor respeto. Los pueblos correrán de error en error, y de preocupación en preocupación, y harán la desdicha de su existencia presente y sucesiva. No se adelantarán las artes, ni los conocimientos útiles, porque no teniendo libertad el pensamiento, se seguirán respetando los absurdos que han consagrado nuestros padres, y ha autorizado el tiempo y la costumbre” (Gazeta de Buenos Aires número 3, jueves 21 de junio de 1810).

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SOBRE LA NECESIDAD DEL CONOCIMIENTO

“Si los pueblos no se ilustran, si no se  popularizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que se le debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas, y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte mudar de tiranos sin destruir la tiranía.”

Para reproducir citar la fuente Pensamiento Discepoleano

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¿POR QUÉ SE OCULTAN LAS IDEAS DEL VERDADERO MARIANO MORENO?

Redescubrir la figura del revolucionario es clave para responder a no pocas preguntas del presente.
En los países que hasta ayer fueron llamados "del Tercer Mundo" y hoy son denominados "emergentes" o "en camino del desarrollo" se polemiza habitualmente sobre varias cuestiones fundamentales: ¿Existe una burguesía nacional? Si ella existe, ¿es capaz de desarrollar un capitalismo autónomo? Si ella no existe, ¿quién asumirá la tarea del crecimiento económico y la integración nacional? Y también otros, como: si surge un movimiento nacional, ¿debe priorizar las inversiones o el mayor consumo de los sectores sociales postergados? ¿Pero si los gobiernos conservadores le dijeron al pueblo que "se apretase el cinturón", esa burguesía –o ese gobierno que pretende representarla– debería permitirle un mayor consumo y, por tanto, no usar el excedente económico para la inversión? ¿O por el contrario, aumentar la inversión y decirle que ahora también deberá "ajustarse el cinturón"? Y otros más: ¿Aquellos sectores privilegiados por la naturaleza –sean mineros o agropecuarios– o por el latrocinio deberían restringir sus consumos para emprender las inversiones de base? ¿O tienen derecho a usar esa riqueza para derrocharla y vivir parasitariamente? Asimismo, se discute: ¿El capital extranjero puede cubrir la falta o debilidad de esa burguesía para provocar el desarrollo? O por el contrario, ¿por cada peso que invierte se lleva tres, deformando las economías y acentuando la miseria? ¿Los dueños del petróleo o de las vacas tienen pleno derecho exclusivo a gozar de sus rentas o, en cambio, son propiedades robadas a los pueblos originarios y pertenecen a la nación?

Cabe también la pregunta: ¿estas polémicas obedecen a meras disidencias teóricas, y en ese caso resultaría absurdo que subsistieran desde 1810, o se trata de intereses económicos contrapuestos y de ahí proviene su permanencia?

La historia de Mariano Moreno –un revolucionario cuya muerte se produjo un 4 de marzo– puede darnos las pistas sobre la verdad de estas cuestiones.
Moreno fue el hombre fuerte de la revolución entre mayo y diciembre de 1810 y se planteó la necesidad del crecimiento económico, de la soberanía, de la distribución de la riqueza, y dio respuestas aunque, por supuesto, con categorías diversas a las que utilizamos actualmente. Esas respuestas tienen validez todavía y por ello la Historia mitrista e inclusive el Revisionismo rosista se han preocupado por silenciarlas. Y hoy continuamos discutiendo.

Era imprescindible, en aquel entonces, crear fábricas, especialmente de armas, para luchar contra las fuerzas extranjeras: en octubre, una para fabricar fusiles, en Buenos Aires –calles Lavalle y Libertad– a cargo de Juan Francisco Tarragona (que alcanzó más tarde, en 1813, a ocupar a 67 operarios); otra, para fabricar pólvora, inaugurada el 1º de noviembre de 1810 en Córdoba, a cargo de José Arroyo, y otra de fusiles en Tucumán, el 5 de noviembre de 1810, a cargo de Clemente Zabaleta.
Asimismo, mandó explotar salitre en Santiago del Estero, maderas en Santa Fe y Tucumán, cal en Córdoba y yeso en Santa Fe. Y Belgrano aplaudía al secretario de la Junta (carta de Belgrano a Moreno del 13/10/1810).

No existiendo el empresariado capaz de tales empresas, Moreno sostenía: "Se pondrá la máquina del Estado en un orden de industrias... para desarrollar fábricas, artes, ingenios y demás establecimientos, como así en agricultura y navegación." ¿Y con qué capitales, se preguntará el lector? Él contestaba: "Hay que apropiarse de cerca de 500 o 600 millones de pesos pertenecientes a los mineros del Alto Perú. Esto descontentará a cinco o seis mil individuos pero las ventajas habrán de recaer sobre ochenta o cien mil... ¿qué obstáculos deben impedir al gobierno, luego de consolidar el Estado sobre bases fijas y estables, para no adoptar unas providencias que aun cuando parecen duras para una pequeña parte de individuos... aparecen después las ventajas públicas con la fomentación de las fábricas, artes, ingenios y demás establecimientos a favor del Estado y de los individuos que las ocupan en sus trabajos."

Y de dónde, uno se pregunta, resultaban estas conclusiones. Él mismo lo explica: "Es máxima aprobada que las fortunas agigantadas en pocos individuos, a proporción de lo grande de un Estado, no sólo son perniciosas, sino que sirven de ruina a la sociedad civil, cuando no solamente con su poder absorben el jugo de todos los ramos de un Estado, sino cuando también en nada remedian las grandes necesidades de los infinitos miembros de la sociedad, demostrándose como una reunión de aguas estancadas que no ofrecen otras producciones sino para el terreno que ocupan pero que si corriendo rápidamente su curso bañasen todas las partes de una a otra, no habría un solo individuo que no las disfrutase, sacando la utilidad que le proporcionase la subsistencia política, sin menoscabo y perjuicio."
Y agrega: "Las medidas enunciadas producirán un continente laborioso, sin necesidad de buscar exteriormente nada de lo que necesita para la conservación de sus habitantes, no hablando de aquellas manufacturas que siendo como un vicio corrompido, son de un lujo excesivo e inútil, que deben evitarse porque son extranjeras y se venden a más oro de lo que pesan."

Estas ideas morenistas motivan que tanto la historiografía mitrista, como el revisionismo rosista y "la historia social" de Halperín Donghi oculten el Plan de Operaciones donde Moreno las desarrolla. Explican también por qué French lo apodaba "el sabiecito del Sur" y explican también la muerte de Moreno, en alta mar –con claros indicios de haber sido envenenado– aquel nefasto 4 de marzo de 1811. (N. Galasso en Tiempo Argentino 2/3/2014)

Para reproducir citar la fuente Pensamiento Discepoleano

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SOBRE LA IMPORTANCIA DE LA IGUALDAD

“La libertad de los pueblos no consiste en palabras, ni debe existir en los papeles solamente. Cualquier déspota puede obligar a sus esclavos a que canten himnos a la libertad; y este cántico maquinal es muy compatible con las cadenas y opresión de los que lo entonan. Si deseamos que los pueblos sean libres, observemos religiosamente el sagrado dogma de la igualdad.”

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SOBRE LAS FORTUNAS EN POCAS MANOS (y lo decía allá por 1810, claro que esto no se enseña en las escuelas)

“Es máxima aprobada que las fortunas agigantadas en pocos individuos, a proporción de lo grande de un Estado, no sólo son perniciosas, sino que sirven de ruina a la sociedad civil, cuando solamente con su poder absorben el juego de todos los ramos de un Estado, sino cuando también en nada remedian las grandes necesidades de los infinitos miembros de la sociedad, demostrándose como una reunión de aguas estancadas que no ofrecen otras producciones sino para el terreno que ocupan pero que si corriendo rápidamente su curso bañasen todas las partes de una a otras no habría un solo individuo que no las disfrutase, sacando la utilidad que le proporcionase la subsistencia política, sin menoscabo y perjuicio”.

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SOBRE EL EQUILIBRIO EN LA ADMINISTRACIÓN DEL ESTADO

“Que el ciudadano obedezca respetuosamente a los magistrados; que el magistrado obedezca ciegamente a las leyes; éste es el último punto de perfección de una legislación sabia; ésta es la suma de todos los reglamentos consagrados a mantener la pureza de la administración. ¿Pero cuál será el resorte poderoso que contenga las pasiones del magistrado y reprima la inclinación natural del mando hacia la usurpación? ¿De qué modo se establecerá la obediencia del pueblo sin los riesgos de caer en el abatimiento; o se promoverá su libertad sin los peligrosos escollos de una desenfrenada licencia? Equilíbrense los poderes y se mantendrá la pureza de la administración. ¿Pero cuál es ese equilibrio? (…) ¿Quién de nosotros ha sondeado bastante el corazón humano, para manear con destreza las pasiones; ponerlas en guerra una con otras; paralizar su acción y dejar el campo abierto para que las virtudes operen libremente?”

(Gazeta de Buenos Aires, edición extraordinaria del 6 de noviembre de 1810).

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SOBRE EL PELIGRO QUE REPRESENTA LA MODERACIÓN EN UN MOMENTO INAPROPIADO

“La moderación fuera de tiempo no es cordura, ni es una verdad; al contrario, es una debilidad cuando se adopta un sistema que sus circunstancias no lo requieren; jamás en ningún tiempo de revolución, se vio adoptada por los gobernantes la moderación ni la tolerancia; el menor pensamiento de un hombre que sea contrario a un nuevo sistema, es un delito por la influencia y por el estrago que puede causar con su ejemplo, y su castigo es irremediable”

(Plan Revolucionario de Operaciones, 1810).

Para reproducir citar la fuente Pensamiento Discepoleano

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PÁRRAFOS DE ALGUNAS CARTAS QUE MARÍA GUADALUPE CUENCA LE ENVIARA A SU ESPOSO MARIANO MORENO

Cartas de amor, de las cosas cotidianas y de las novedades políticas ocurridas en el país después que Moreno se embarcara rumbo a Inglaterra. Obviamente esas cartas nunca pudieron ser leídas.
Si alguien cree que sustituyendo los nombres está leyendo algo actual, hace bien en creerlo. Los métodos que usan los enemigos del pueblo, han sido y siguen siendo los mismos. Más de 200 años repitiendo el mecanismo  y les sigue dando buen resultado.
Nos parece, que tal vez, deberíamos preguntarnos el por qué.
Estas cartas aparecieron publicadas en "Cartas que nunca llegaron", de Enrique Williams Álzaga, publicado en 1967 por Emecé Editores. ©1967

Primera carta

Buenos Aires, 14 de marzo de 1811.

Mi querido y estimado dueño de mi corazón me alegraré que lo pases bien y que al recibo de esta estés ya en tu gran casa con comodidad y que Dios te dé acierto en tus empresas; tu hijo y toda tu familia queda bueno pero yo con muchas fluctuaciones y el dolor en las costillas que no se me quita y cada vez va a más; estoy en cura, me asiste Argerich, se me aumentan mis males al verme sin vos y de pensar morirme sin verte y sin tu amable compañía, todo me fastidia, todo me entristece, las bromas de Micaela me enternecen porque tengo el corazón más para llorar que para reír, y así mi querido Moreno, si no te perjudicas procura venirte lo más pronto que puedas o si no haceme llevar porque sin vos no puedo vivir, la casa me parece sin gente, no tengo gusto para nada de considerar que estés enfermo o triste sin tener tu mujer y tu hijo que te consuelen y participen de tus disgustos; ¿o quizás ya habrás encontrado alguna inglesa que ocupe mi lugar? no haga eso Moreno, cuando te tiente alguna inglesa acordate que tenés una mujer fiel a quien ofendés después de Dios.
(…) en la otra banda se han levantado contra los de Montevideo, salió ahora Moldes con 600 hombres a la otra banda, Vieytes ha salido a comisión no se sabe dónde. Bustamante estuvo a verme y todos tus amigos a ofrecérseme.
(…) nuestro hijo sigue en la escuela, siempre flaquito, le ha dado en cara el vino y sólo cuando le digo que tome a tu salud lo toma. Te reza al levantarse y al acostarse y me dice mi madre todo lo que rezo en la escuela lo ofrezco para mi padre, y el modo de ofrecer es diciendo estas oraciones.
(…) darás expresiones a Manuel de y que te cuide; reciban los dos muchas expresiones de tu madre tus hermanas Marianito y la Marzela y toda la familia y hacé lo que tu madre te dice del cumplimiento de Iglesia, y Dios te dé muchos años de vida y salud para el consuelo, amparo y bien de ésta tu desconsolada esposa   

Maria Guadalupe Moreno.

*

Segunda carta

20 de abril de 1811

Mi amado Moreno de mi corazón: me alegraré que lo pases bien en compañía de Manuel, nosotras quedamos buenas y nuestro Marianito un poco mejorado, gracias a Dios.

Te escribí con fecha de 10 o 11 de éste, pero con todo vuelvo a escribirte porque no tengo día más bien empleado que el día que paso escribiéndote y quisiera tener talento y expresiones para poderte decir cuánto siente mi corazón, ay, Moreno de mi vida, qué trabajo me cuesta el vivir sin vos, todo lo que hago me parece mal hecho, hasta ahora mis pocas salidas se reducen a lo de tu madre; no he pagado visita ninguna, las gentes, la casa, todo me parece triste, no tengo gusto para nada, van a hacer tres meses que te fuiste pero ya me parecen tres años; estas cosas que acaban de suceder con los vocales, me es un puñal en el corazón, porque veo que cada día se asegura más Saavedra en el mando, y tu partido se tira a cortar de raíz, pero te queda el de Dios, pues obrando por la razón y con virtud no puede desampararnos Dios; no ceso de encomendarte para que te conserve en su Gracia y nos vuelva a unir cuanto antes porque ya vos me conoces que no soy gente sino estando a tu lado; sólo Dios sabe la impresión y pesadumbre tan grande que me ha causado tu separación porque aun cuando me prevenías que pudiera ofrecérsete algún viaje, me parecía que nunca había de llegar este caso; al principio me pareció sueño y ahora me parece la misma muerte y la hubiera sufrido gustosa con tal de que no te vayas. Mañana canta Tedéum el Obispo en la Catedral por haber salido bien Saavedra, Funes, Molina y Cossio el 6 de éste; en la plaza principal están levantando una Pirámide y dicen que van a poner, en un lado la Reconquista, en otro la entrada del inglés y en el otro la instalación de la Junta, y dicen también que van a hacer fiestas Reales; en la otra carta te aviso todas las novedades, y para eso del sueldo me dijo Fray Cayetano que viera al mozo de Larrea para preguntarle quien seguiría dándome la mesada y cobrando el sueldo; fui con tu madre, y me dijo que Larrea le dejó todos sus negocios a él y también el de cobrar el sueldo y darme la mesada; es aquel catalán calvo que venía siempre; el cuarto lo he alquilado en doce pesos porque han bajado los alquileres y no hay quien dé más; los han desterrado, a Mendoza, a Azcuénaga y Posadas; Larrea, a San Juan; Peña, a la punta de San Luis; Vieytes, a la misma; French, Beruti, Donado, el Dr. Vieytes y Cardoso, a Patagones; hoy te mando el manifiesto para que veas cómo mienten estos infames (…)

(…) Del pobre Castelli hablan incendios, que ha robado, que es borracho, que hace injusticias, no saben cómo acriminarlo, hasta han dicho que no los dejó confesarse a Nieto y los demás que pasaron por las armas en Potosí, ya está vista que los que se han sacrificado son los que salen peor que todos, el ejemplo lo tienes en vos mismo, y en estos pobres que están padeciendo después que han trabajado tanto, y así, mi querido Moreno, ésta y no más, porque Saavedra y los pícaros como él son los que se aprovechan y no la patria, pues a mi parecer lo que vos y los demás patriotas trabajaron está perdido porque éstos no tratan sino de su interés particular, lo que concluyas con la comisión arrastraremos con nuestros huesos donde no se metan con nosotros y gozaremos de la tranquilidad que antes gozábamos, pero lo mejor será que me hagas llevar porque no puedo vivir sola (…)

*

Tercera carta

1° mayo de 1811

(…)
Hace tres días que estuvo a darme un aviso, tu camarada, aquél que te daba muchos abrazos siempre que venía a visitarte; y me dijo que está Medrano como comisionado para indagar lo que se ha hablado desde el 5 de diciembre hasta el día que dieron la comisión; ha preguntado a los que llama que si te oyeron hablar contra los individuos de la Junta y si eras contrario de ellos y del gobierno. ¿Has visto Moreno hasta dónde llega el rencor de estos malvados? El sujeto que te digo me dijo que ya que no pueden hacerte ningún daño en tu persona, lo harán con los bienes; pero no sacarán nada, en el día el que es tu amigo es reo y perseguido como tal sin más delito que ser tu amigo; ha habido partidarios de Saavedra que han dicho delante de tu tío don Martín que tu partido se ha de cortar de raíz: Bustamante ha hecho renuncia y se va mañana; ahora dos días estuvo a despedirse y me encargó que te pusiera memorias de su parte, yo le alabo el gusto de irse antes que lo echen, porque a estos no les gustan hombres como Bustamante; Gurruchaga también ha renunciado y le han admitido la renuncia, Ocampo ha renunciado y vuelve a ser comandante de Arribeños, de Fiscal interino está Elías y van a hacer oposiciones para que ocurra el que se crea acreedor al empleo; a Bustos le han dicho que escoja la Estrella o los Montañeses; a Moldes, después de haberlo nombrado de intendente de Cochabamba, echaron en nombre del pueblo que no pudieran gobernar fuera de sus tierras, y a Moldes lo han atajado diciendo que es necesario en Buenos Aires y no le han dado el pasaporte que él pedía para irse a su casa. Fr. Cayetano anda en vísperas de caer, me parece que le quieren quitar el Provincialato y Dios quiera que no sea más; la obra de febrero me mandó cobrar Pico diciendo que es suya, yo le contesté diciendo que no tenía orden para dar a nadie nada y jamás te oí que tuvieras obras ajenas y que te escribiría para con tu orden darle la obra; si es suya no ha resollado nada, en otra te puse lo mismo pero por si acaso te vuelvo a escribir lo mismo, ya me pagó Giménez; a Corrientes y San Nicolás lo han tomado los de Montevideo, ya vienen los diputados, Salinas es diputado de Chuquisaca; Castelli llevó a Lemoine de Intendente para Cochabamba y los cochabambinos no han querido, en otra ocasión te escribiré algo más largo porque ahora ha de entrar Da. Bartola a visitar a Micaela, porque vive en el barrio de casa y me veo precisada de dejar, no te enojes de tanto borrón ni te olvides de tu Mariquita; dedícale siquiera una hora al día para acordarte de ella y para corresponder las lágrimas y desvelos que tiene por vos; recibe memorias de tu madre, tu hijo y hermanas, a Dios mi amado Moreno de mi alma, tu mujer que te ama más que a sí misma y verte desea

María Guadalupe Moreno.

*

Cuarta carta

9 de mayo de 1811

(. . .)
cuando estaré a tu lado, ay mi Moreno de mi corazón, no tengo vida sin vos, se fue mi alma y este cuerpo sin alma no puede vivir y si quieres que viva venite pronto, o mandame llevar. El cuarto lo alquilé a un inglés para almacén y había sido ladrón, lo prendieron a los ocho días, y me han venido a tomar declaración, si conocía al inglés, yo declaré que no, como que no lo conozco, y todas aquellas preguntas que se hacen, a las que respondí que después de preguntarle para qué lo quería me dijo que para almacén, le di la llave, me han sacado recibo para entregarme la llave, yo me veo en esta cosa que ni había soñado porque ya vos me conoces que no soy para eso: ahí tienes esa Gaceta, Oliden ya salió de la prisión, pero los demás siguen presos; de Chuquisaca lo manda Castelli a Delgadillo diciendo que hace falta aquí; recibe memorias de tu madre, tus hermanas, Marianito, la Marcela y dáselas también a Manuel; tu mujer que te adora y verte cuanto antes desea

María Guadalupe Moreno.

P. D.: Chorroarín mandó por un recibo, que dice debía haberte dado Azcuénaga, de un dinero que le entregaste, y unos libros en blanco que dio Vidal de donativo; yo le respondí que no había nada en casa; de fuera, mi madre y Panchita te mandan muchas memorias y adiós mi Moreno. 

*

Quinta carta

25 de mayo de 1811.    

Mi querido Moreno de mi corazón, me alegraré que ésta te halle con perfecta salud como mi amor lo desea: yo, Mariano y toda la familia quedamos buenas, pero yo extrañándote cada día más y más, y deseando con ansia recibir carta tuya, saber de tu salud, y sentir los trabajos que habrás tenido en un viaje tan largo, ya que no te los he ayudado a pasar. Están en una gran función en acción de gracias por la instalación de la Junta; predica Chorroarín, han hecho arcos triunfales, una Pirámide en media de la Plaza aunque no la han podido acabar, mandó la Junta que los Alcaldes de barrio pidan a los vecinos, para hacer arcos u otras cosas, que acredite el de los vecinos, y que pongan luminaria doble a más de la contribución, yo no he dado nada porque como vos no estás ni yo tango otro patriotismo sino el de mi Moreno, no hago ningún servicio a la patria con quitarme de la boca esos reales; no he ido a ninguna función desde que saliste, las muchachas quisieron llevarme pero yo no he querido ir porque no tango el corazón para eso ni puedo sufrir la presencia de los autores de nuestra separación y enemigos mortales nuestros, ni me parece que vos aprobarías que mientras estés ausente ande yo divirtiéndome
(. . .)
me han contado tu madre y las muchachas que ha estado el paseo muy feo, poco acompañamiento, sin embargo, de los preparativos que ha habido, a mí me parece que las gentes no están gustosas porque no se ha visto en esta función la alegría que se ha visto en otras, han habido danzas en la plaza, músicas en los arcos y seguirán cuatro noches, en el paseo dice que iba Rafael Saavedra relumbrando con tanto bordado. El estandarte ya no sale en adelante el día de San Martín sino el 24 y 25 de mayo; ayer a las 11 del día hubo repiques y salvas por la victoria que han ganado los nuestros en el Arroyo de las Piedras; de Montevideo salieron mil hombres y los nuestros eran otros tantos, ganaron la acción y tomaron prisioneros a los de Montevideo. Belgrano llegó el 21 de éste y dejó en su lugar a Rondeau. En Potosí hubo una revolución y Lobo fue uno de los principales; te remito la "Gaceta" para que veas como ha sido, dicen que la causa de haberse metido Lobo en esta revolución, es el haber quebrado con Castelli, la Expedición dicen que está a la orilla del Desaguadero; no se cansan tus enemigos de sembrar odio contra vos ni la gata flaca de la Saturnina de hablar contra vos en los estrados y echarte la culpa de todo.
(. . .)
Fr. Cayetano se va dentro de pocos días a la vista; tu tío don Martín no ha conseguido nada, Medrano no se cansa con todos los demás de sembrar odio contra vos, todo esto me aflige más de ver que no se contentan con que estés lejos, sino que ultrajan tu memoria y hacen cuanto pueden para arruinarte; han echado la vez que te quitan los poderes, como pudieras volver o mandarme llevar, aunque se metieran los poderes donde no les da el sol, que nos importara; te vuelvo a prevenir que no mandes cartas bajo la cubierta de la Junta; no me acuerdo si te avisé que a Moldes lo echaron a Salta sin nada y le quitaron los grados que tenía; el cuarto lo tango alquilado por doce pesos a un sanjuanino, Dios quiera que dure; nuestro Marianito está ya bueno y acaba de encargarme que te ponga memorias, que te vengas pronto; acabo de recibir carta de mi madre que ha estado enferma, y mi hermana muriéndose de tabardillo e inflamación de vientre, me lloran mil pobrezas que me parten el corazón y me aumentan mis penas pero no las puedo remediar, no dejes de escribirme a menudo, y basta de guardar secretos a tu mujer que nadie callará mejor que yo, no te olvides de las promesas que me hiciste; recibe memorias de tu madre, hermanas, abuela, tías, y la Marcela, y dáselas a Manuel de parte de todas y no te olvides de mí ni te enojes ni fastidies mis cartas, adiós mi querido Moreno, tu mujer que te ama más que a sí misma y verte desea,

Maria Guadalupe Moreno.

*

Sexta carta

9 de junio de 1811.

Mi querido Moreno de mi corazón, me alegraré que lo pases bien: yo y toda la familia quedamos buenas, pero ya te puedes hacer cargo como estará mi corazón con tu ausencia y cada día se aumenta más mi pesadumbre al ver que se cumplen cuatro meses, diez y ocho días, de tu salida, y todavía no tengo el consuelo de recibir carta tuya; unos ratos le pido a Dios paciencia para esperar tus cartas y tu vuelta, otros ya me parece que me has olvidado, que ni por la imaginación se pasa tu Mariquita, con estos y otros pensamientos, todos tuyos, me paso los días y las noches; desahogo mi corazón con llorar; no tengo más desquite que mis lágrimas, pero después de atormentarme con estos pensamientos, te pido perdón, y me acuerdo lo que siempre me decías que siendo yo buena con vos lo habías de ser conmigo: sí, mi amado Moreno, sí lo soy y lo seré hasta mi muerte, pero mi querido Moreno si ves que tu comisión es para largo tiempo mándame llevar; sabes muy bien la vida llena de amargura que estoy pasando sin vos, llorando me paso las noches, con el silencio me parece que mis sollozos han de llegar a tus oídos, me parece que me preguntas de qué lloro, que me das un abrazo, en fin, mi vida, para no molestarte más, conoces muy bien lo mucho que te amo para creer todo y mucho de lo que mi lengua no puede explicarte por su rudeza: nuestro Mariano sigue en la escuela, sabe de memoria poco menos de la mitad del catecismo, anoche le estaba yo contando del hijo pródigo y se echó a llorar, le pregunté de qué lloraba, y me dice, ay, mi madre, dónde estará mi padre, cuándo lo veré y a lamentarse, que me parte el corazón cada cosa de estas .
El Paraguay ya se ha unido con nosotros, lo han tomado preso a Velasco y otros, y piden a Belgrano porque es precisa su persona para dirigirlos en el Paraguay; la Junta que han hecho allí lo pide llenándolo de alabanzas y el oficio se lo dirigen a él y no a la Junta, él, como ya te he dicho, en otra carta, vino a llamado de ese pueblo que dicen ellos que fue para dar cuenta del ejército, le quitaron el grado de Brigadier, llega Belgrano y no quiere asistir a la Junta diciendo que él es reo y viene a ser juzgado, empiezan los otros a decirle que todo quedará en nada, se compusieron, lo hicieron callar, en esto lo piden del Paraguay como a su ángel tutelar; ya vos te haces cargo sin que yo te diga el motivo por lo que no quieren que vaya y después de haberle dicho que todo queda en nada, salen con que no puede ir y que es preciso que se le haga consejo de guerra, así se están portando estos señores con el pobre Belgrano. La Colonia la desampararon los de Montevideo y tomaron los nuestros los cañones que dejaron clavados y dicen que ya están muy cerca de Montevideo. Dios quiera que pronto se unan, y que vos puedas volver cuanto antes; de la expedición del Perú, escribe Rufino a su padre con fecha de 2 de mayo, que sale con su regimiento de caballería otro regimiento de La Paz, seis mil cochabambinos, y el regimiento de Viamonte todos a acuartelarse seis leguas de Goyeneche, y dice que dentro de un mes se batirán, Dios les dé acierto; los diputados de arriba no aparecen, yo no sé cuál será el motivo de su tardanza.
(. . .)
tu mujer que te ama más que a sí misma, Mariquita

*

Séptima carta

Junio 21 de 1811.

Mi querido Moreno de mi corazón: me alegraré que ésta te halle con perfecta salud como mi amor lo desea, nosotras quedamos buenas, a Dios gracias, pero con la pesadumbre de no saber de vos en cinco meses que se cumplen mañana. Ya te puedes hacer cargo cómo estaré sin saber de vos en tantos meses que cada uno me parece un año, cada día te extraño más, todas las noches sueño con vos, ah, mi querido Moreno, cuántas veces sueño que te tengo abrazado pero luego me despierto y me hallo sola en mi triste cama, la riego con mis lágrimas, de verme sola, y que no solo no te tengo a mi lado sino que no sé si te volveré a ver, y quién sabe si mientras esta ausencia no nos moriremos alguno de los dos, pero en caso de que llegue la hora sea a mí Dios mío, y no a mi Moreno, pero Dios no lo permita que muramos sin volvernos a ver.
El 16 de éste llegó un chasqui de Castelli, con oficio a la Junta calentándoles las orejas por lo acaecido el 6 de abril, diciéndoles que en qué piensan, que todos los Cabildos del Perú han tenido a mal su proceder con los vocales porque conocían el verdadero de estos señores que les niegan la obediencia mientras no repongan en sus empleos a los desterrados de ese día, que el Ejército está descontento con este Gobierno si no se reforma; y dicen que tienen firmada todos los Jefes de la Expedición, una carta a Funes de Castelli, en que le dice las verdades y se la mostró a un amigo suyo, llorando. El día que llegó el chasqui hubo un convite que les hicieron a los chilenos que han venido, y lo que leyó el oficio Saavedra dicen que empezó a patear tratando de pícaro a Castelli y quiso mandar al instante a uno de los Balcarce para que lo trajera preso a Castelli, pero Funes y Molina dicen que lo sosegaron diciendo que no es tiempo de atropellar sino de pensarlo bien.

Madera escribe a su hermana, he visto la carta, le dice que todo el Perú está descontento y por eso no vienen los diputados de Charcas, Potosí, Cochabamba, Oruro, Paz, y demás pueblos; que el Ejército ha resuelto aniquilarse que obedecer a este Gobierno; Balbastro y Viamonte escriben lo mismo y dicen que dice Viamonte en su carta que ha hecho un estrépito grande en el Ejército que no ha podido contener a los oficiales. El Gobierno trata de que no se trasluzca esto, y ha encargado al Tribunal de Vigilancia que ponga mucho cuidado en este asunto, pero no lo sabe más que uno de cada casa, y copias de la carta de Madera, que andan en mucho secreto. Acaba de entrar tu tío don Martín a darme una noticia favorable, aunque yo hubiera querido que viniera acompañada de carta, pero como ha de ser tendré paciencia y me contentaré por ahora con saber que estás bueno y cerca de tu destino. El inglés que vive en lo de tu abuela les ha dicho que ayer entró un barco, y que dice el capitán que los encontró ocho o diez días de camino que te faltaba para llegar a Londres, que iban buenos, y que aquel gobierno reconocía el de Buenos Aires; yo me alegro muchísimo de saber que estás bueno, he tenido este enorme consuelo aunque no entero. También me ha dicho tu tío que llegó anoche chasqui de Castelli dando parte que han llegado dos diputados de Lima diciendo que suspendan las armas por cuarenta días y que no se entiendan en cosas de la patria con Goyeneche porque lo tienen por sospechoso, si sale en "Gaceta" mañana te la mandaré. El inglés don Alejandro vino a avisarme que el 23 salía barco; ahora días estuvo Pérez y hablando sobre a quien vendrían dirigidas tus cartas, por no estar Larrea, me dijo que lo viera a don Alejandro y le dijera que si venían las cartas bajo de su cubierta, me las mandara, esto me dijo Pérez para librarlas de que caigan en manos de nuestros contrarios, se lo dije al inglés y escribió ese papelito y me dijo que lo pusiera dentro de mi carta; me parece que será para que sepas su nombre y mandes tus cartas a él pero eso vos sabrás a quien las has de dirigir, yo lo hice por asegurar las primeras que como no está Larrea pudieran caer en manos de éstos, porque tantas ganas te tienen a vos como a Larrea y a tus amigos y hacen lo posible para imputarles delitos, y no tengo más que decirte sino que no te olvides que sos cristiano, procura cumplir con tus obligaciones de cristiano; recibe memorias de tu madre, nuestro hijo, las muchachas y demás familia, y dáselas a Manuel en nombre de todas, y seamos buenos para que Dios nos ayude, tu mujer que verte desea.    Maria Guadalupe Moreno

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Octava carta

Junio 23 de 1811

Mi querido Moreno de mi corazón: acaba de mandar doña Mercedes Lasala a ver si quiero escribirte, aunque hace ya días que te escribí vuelvo a hacerlo por no dejar de hablarte aunque sea por medio de estos cuatro renglones, y te incluyo esa "Gaceta"; no te escribo más largo porque no hay más tiempo que un ratito; ha visto hoy tu madre carteles en las esquinas para que acusen a Belgrano, el que tenga de qué para hacerle el consejo, y adiós mi querido Moreno, no te olvides de mí, recibe memorias de todas, tu mujer que te ama más que a sí misma.
Mariquita.

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Novena carta

Julio 1 de 1811

Mi amado Moreno de mi corazón: me alegraré de que estés bueno, gordo, y contento, yo, tu hijo, y demás familia quedamos buenas a Dios gracias; esta mañana estuvo don Alejandro el viejo, a decirme si quería escribirte, para mí no hay oferta más agradable que ésta, y así quisiera que todos los días hubiera proporción, para hacerlo, y te he escrito tantas cartas que si las recibes todas quizás te incomoden y te canses de leer tanta majadería, pero si me amas lo mismo que antes las leeréis con gusto y conoceréis que tu mujer es la misma y que ni la distancia ni nada de este mundo será capaz de que yo deje de querer a mi Moreno más que a mí misma.
Ha ocho días que llegó la mujer de Pérez sin que él lo sepa hasta que estuvo en el Luján, trae dos hijitas, fui a visitarla con Micaela, me hizo mucho cariño, me ha dado ganas de hacer lo que ella ha hecho, pero me contienen muchas consideraciones y la principal es saber que vos no aprobaréis cosa que haga sin tu consentimiento, pero a la hora que yo vea que te has olvidado de mí, o no me escribas a menudo y tu ausencia sea muy larga, cuando menos lo pienses me tienes a tu lado, y así ve de hacerme llevar, o verte pronto, porque de lo contrario no es vida la mía sin vos; nuestro Marianito está en libro de corrido, se acuerda mucho de vos y te extraña más todos los días, con que mi querido Moreno ven pronto, sino lo queréis hacer por mis ruegos hacedlo por nuestro hijo, y acuérdate de las promesas que me hiciste antes de embarcarte, no te dejes engañar de mujeres mira que sólo sois de Mariquita y ella y nadie más te ha de amar hasta la muerte; otra no te servirá más que de apartarte de la gracia de Dios, de mí, de tu hijo y de hacerme infeliz para toda mi vida, y de que yo no tenga el consuelo de decir que mi Moreno desde que nos casamos no ha querido más mujer que la que Dios le ha dado; y no te enojes, mi querido Moreno, de mis recomendaciones. Esta tarde han echado bando para que ningún europeo salga de las siete de la noche en adelante, y que al primer tiro de cañón asistan al Fuerte o a los cuarteles, todos; los Patricios dicen que Elío se ha avistado a la Ensenada con ochocientos hombres de desembarco, yo a lo que temo es a las bombas, Dios les dé acierto a los nuestros. Nos han dicho que Balcarce, el de la expedición, ha renunciado, y Salinas también; me ha dada mucho dolor de dientes, y por eso dejo de escribirte más largo, recibe memorias de tu madre, Marianito, hermanas, la Marcela, y demás familia, y dáselas a Manuel en nombre de todas, y no dejes de escribirme, ni te olvides de mí, tu mujer que verte desea.
María Guadalape Moreno

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Décima carta

Julio 29 de 1811

(…)
en todas te aviso novedades; a Larrea le han embargado todos sus bienes, con de que debía de derechos ciento y tantos mil pesos, han hecho mil picardías, han querido que Campana sea depositario de todo, ha llegado a tal extremo que han mandado orden a los pueblos de arriba para que los apoderados de Larrea entreguen a las cajas todo cuanto pertenezca a Larrea, y el pobre sigue desterrado en San Juan. El mes pasado se embarcó para Norteamérica el hijo de Saavedra, con Aguirre, de diputados a pedir armas; corre muy viva que los portugueses han declarado la guerra a Buenos Aires; la expedición de la otra banda tiene cercado a Montevideo y tiran a la plaza muchas granadas, y por vengarse han venido los marinos a bombear; desde el 15 a la noche no se mueven de Martín Chico, esperamos todas las noches que siga el bombeo, se sabe, por dos franceses desertores, que traen mil y tantas bombas; con las cartas ten mucho cuidado no las abran éstos, mandámelas todas a mi bajo la cubierta de algún inglés de tu satisfacción, nadie mejor que yo las entregará seguras, porque tus pocos amigos el que está libre está por caer, todo el empeño de estos hombres es sacarte reo, las prisiones del 6 de abril, fueron con ese fin , todas las declaraciones que han tomado han sido para eso, lo sé por boca de una persona que no conviene por ahora decirte quien es, tomá tus medidas, según va esto, pronto seremos portugueses y no podrás volver, por lo que será mejor me mandes buscar; no dejes de escribirme todo lo que te pasa, ábreme tu corazón como a tu mujer e interesada en todas tus cosas; basta de guardar secretos a mí, cumple con tus obligaciones de cristiano, no te olvides de mí, ve modo de que nos veamos pronto allá o aquí, porque sin vos no puedo vivir; tengo pronto los ciento y cincuenta para el censo, que se cumplió el 27 y aún no me han cobrado, he enterrado los treinta y ocho, que he recibido de tres meses que hace que está alquilado el cuarto; los sesenta que me pagó Giménez, doce de las sillas de paja viejas, las botellas de sidra, otros doce y lo demás que he ahorrado de mi mesada; no me falta nada gracias a Dios y Dios te dé cuanto deseas y a mí me vuelva a mi Moreno que es lo único que quiero y debo desear.
Ahora días me mandó cobrar Vedia un libro titulado Reflexiones militares del Vizconde del Puerto, Marqués de Sta. Cruz; decime si lo entregaré o no; me cobra Oliden otro libro; Brisson, Diccionario de Física; Pico, la obra de Febrero, que dice que es suya, yo les he respondido, a Vedia y a Oliden, que yo no sé dónde están tales libros, que te escribiré, y les entregaré sus libros si me das orden para hacerlo; Campana sigue suspenso, y Cossio de Secretario interino; Chiclana, con centinela de vista en su casa por enfermo; Micaela sigue acompañándome y siempre me llevo en buena armonía con todas, vienen todas las noches, y los días de fiesta me traigo a Mariquita y Anita a comer, tu madre no viene sino tal cual día por no dejar sola su casa, la Marcela siempre me quiere lo mismo a mí y a mi hijo. Todo esto te aviso para tu consuelo y que sepas que no me han dejado, pero nada es capaz de distraerme un punto de vos, en vos solo, después de Dios, está todo mi pensamiento, sola la esperanza y los deseos de volverte a ver me tienen viva, si me amas de veras, por vos mismo puedes sacar lo que cuesta esta nuestra separación, y si no te parece mal que te diga, que me es más sensible a mí que a vos, porque siempre he conocido que yo te amo más, que vos a mí, perdóname, mi querido Moreno, si te ofendo con esta palabra, no tengo más que decirte, recibe memoria de todas, y dáselas a Manuel; tu hijo está estudiando a ayudar misa, procura que nos veamos pero me parece que aquí no puede ser, porque cada día va peor, hazme llevar; adiós, mi Moreno, no te olvides de mi, tu mujer
María Guadalupe Moreno.

Mi madre y Panchita te mandan memorias y me lloran mil pobrezas, que les han rematado la casa y es tal la pobreza en que están que ni cama en qué dormir tienen, por todos lados tengo aflicciones, Dios me dé paciencia.    

VER BIOGRAFÍA DE MORENO . . .

Para reproducir citar la fuente Pensamiento Discepoleano

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